La vida de los adolescentes

La adolescencia es una etapa en la vida de todas las personas esencialmente de cambios. Es en esta etapa en donde el niño se transforma en adulto con características únicas como persona que al no conocer de él mismo puede ser confuso y difícil. La adolescencia es ese periodo en el que el niño madura para convertirse en un joven que puede tomar sus propias decisiones, mismas que sin duda traerán consecuencias para su persona.

Durante este periodo se viven un sinfín de cambios tanto físicos como emocionales. Es en este periodo cuando el cuerpo comienza a tener cambios significativos y a la vez la mente es capaz de percibir de diferente manera todo tipo de acontecimientos. Las enseñanzas de los padres se ponen a prueba durante la adolescencia ya que estos jóvenes deben medir las consecuencias de sus actos y por su poca experiencia están llenos de cuestionamientos e inquietudes.

Se tiene la idea de que estos jóvenes viven una libertad y felicidad plena que sin duda no es para nada real. Durante la adolescencia se vive por dentro un conflicto interior. Ya que no se tiene un control total de las emociones y de los eventos que se viven en la vida diaria y sobre todo las relaciones interpersonales.

Las relaciones de los adolescentes con otras personas pueden influir de manera significante en las decisiones que se tomaran a futuro. Ya que de esta manera resuelven sus dudas e inquietudes y se puede tener una falsa idea de la realidad. Ya que es en esta etapa donde realmente se comienza a conocer el mundo y su lugar en el, intentando nuevas experiencias, donde algunas pueden resultar peligrosas.

Por esta razón es muy importante la presencia de los padres durante esta etapa, mostrar interés en ellos y juntos realizar actividades que les permita establecer una relación sana familiar con actividades que formaran un futuro prometedor para su hijo. El adolescente necesita de reglas y normas durante esta etapa de confusión para evitar futuras circunstancias que podrían poner en riesgo su vida como lo sería el consumo de sustancias adictivas, malas compañías y vandalismo.

Aunque se trata de un rápido desarrollo físico con profundos cambios que pueden resultar incómodos para los adolescentes y sus padres. Clínica Libre aconseja que el mantener una buena comunicación puede prevenir incidentes y guiar a los jóvenes por el camino correcto hacia un futuro prometedor.

¡Una charla a tiempo, puede prevenir futuras tormentas!

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